Vivimos cada vez con mayor intensidad una vida desmaterializada, más móvil, más volátil, más impredecible. Quizás el libro es el último objeto material, la única posesión física que realmente nos ancla a un espacio físico personal. Todos experimentamos la angustia de esa carga cada vez mayor de libros que atesoramos, pero que al tiempo se convierten en una rémora cuando debemos iniciar nuevos proyectos o aventuras. El libro es quizás el objeto mejor diseñado para la interacción con el hombre; lo ha sido durante mucho tiempo y posiblemente lo seguirá siendo por mucho tiempo. Pero además el libro ha adquirido para nosotros un carácter simbólico, casi religioso, y ese es el que experimentamos ahora como problema. Quizás el punto de no retorno se sitúa cuando alguien decide abandonar ese tesoro para poder vivir por completo la vida desmaterializada.
8 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

Interesante, me ha gustado esta frase: "Pero muchas veces cuando nos anclamos al suelo todo se mueve a nuestro alrededor y todo se desplaza. De este modo somos nosotros los que en realidad estamos perdiendo nuestro rumbo.", pero yo cambiaría suelo por situación porque para mí lo importante no es dónde estás sino lo que estás viviendo.
En fin, mañana filosófica por culpa de Freire.
Amén¡¡¡¡¡¡¡¡
diosss. que panda de frikis.
(lo digo por los colaboradores de este blog. faltaría más)
A los colaboradores ni tocarlos.
Romeo must pay for his injuries¡¡
hang him in cort square¡¡¡¡¡
No, no, no...Romeo has family, It´s only a little bit crazy but not dangerous!
romeo must die!!!!
mmmh estos comments son dardos letales. capaces de acabar con la cibervida de cualquier pequeño nickname...
acojonaometenéis.