home, con spoiler
Nunca habia visto antes una película de Marc Recha. Supongo que de haber visto alguna no hubiese ido a ver Petit Indi. No sé qué debe tener este señor en la cabeza para hacer una película tan aburrida. Un auténtico coñazo sideral de tercera estratosfera. Aunque, sin duda, todo se debe a mi falta de sensibilidad ante la poética del aburrimiento, de lo cutre y de la nada.
A los veinte minutos salí de la sala y me metí en la de al lado. Daban una película de una familia que vive en una casa a veinte metros de la autopista. Como no vi el principio no supe cómo habian llegado a esa situación, pero hoy he leido que la autopista estaba abandonada y la reabren al empezar la película.
La cuestión es que quedan aislados y para entrar y salir tiene que atravesar la autopista, que tiene mucho tráfico. Además, el ruido de coches y camiones no les deja dormir ni pensar. Van enloqueciendo y cayendo en la desesperación. La hija mayor desaparece. Se supone que se ha ido con el primero que ha parado. El resto de la familia decide tapiar puertas y ventanas, poner un palmo de aislante acústico y encerrarse en la casa. Es verano y hace mucho calor. Ya no hay ruido, pero en ese ambiente opresivo y sin ventilación siguen hundiéndose en la miseria. Empiezan a drogarse con pastillas para dormir.
Vuelve la hermana mayor pero se encuentra toda la casa tapiada y no consigue entrar.
Un dia la madre despierta, coge un pico y empieza a romper un tabique. Salen al exterior y en la última escena se les ve caminando junto a la autopista en estado catatónico, dejando atrás la casa .
No es una gran película, pero sí una buena metáfora.



la escapa·ratista dijo
Hombre, yo lo mismo si el otro protagonista es Noriega no me cambio de sala por razones que no vienen al caso. He decidido sufrir el síndrome del doctor Mateo, así que no entiendo ni las metáforas buenas.
El sábado fui a ver Ágora, me gustó, aunque sali del cine que parecía José Saramago hablando de diox y de las religiones. Indignadísima.
2 Noviembre 2009 | 10:40 PM