Se supone que hay dibujos y que hay que poder apreciarlos. Es que cuesta un montón leerlos, todo tan canijo. Casi cuesta tanto como entenderlos. Además, entre los videojuegos y los mangas, los chavales se van quedar ciegos de tanto forzar la vista.

Por cierto, en la charla que dio uno de Glénat en la Fira del Cómic Nostrum dijo que con Naruto se han hecho de oro, que ha sido un record de ventas, pero que le sigue muy de cerca...las nuevas aventuras de Esther y su Mundo.