¿Nunca os habéis cruzado con personas tan maleducadas que os han dado ganas de matarlas? Pues Richard Kuklinski lo hacia. También mataba por placer y muchas veces por dinero. Según sus propias cuentas, entre pitos y flautas mató a más de 200 personas.

Estaba casado y tenia tres hijos ( dos niñas y un niño) a los que adoraba. Era muy irascible y muchas veces se le iba la mano con su mujer, cuentan sus familiares, pero nunca sospecharon que su profesión era matar a cuenta de la mafia. Eso sí, nunca asesinaba a mujeres ni a niños.

Mató de todas las formas posibles: pistola, cuchillo, a golpes, envenenamiento... Pero su obra maestra, que aplicaba cuando la víctima debia sufrir, era dejar que fuera devorada por las ratas. Lo grababa en video y luego presentaba la cinta al cliente.

Una vez en la carcel concedió tres entrevistas que fueron televisadas con mucho éxito y se pueden ver en youtube. También mantuvo largas conversaciones con el autor de este libro. Un libro apasionantey terrorífico. La realidad, como siempre, supera a la ficción.

Fue gracias a la perseverancia casi obsesiva del policia Pat Kane que el Hombre de Hielo acabó en la carcel acusado de cinco asesinatos. La investigación duró años, y si bien la intuición de Kane le decia que ese era un caso importante, nunca llegó a sospechar la cantidad de víctimas que Kuklinski tenia en sus espaldas. Una vez en la cárcel, y alimentado su ego por las entrevistas televisivas, Kuklinski empezó a confesar y la policia fue comprobando y corroborando los datos que aportaba. Datos que sólo podia conocer él.