Taps, Más Allá del Honor es otra peliculita de los 80 injustamente olvidada en la que un impagable George C. Scott, un jovencito Timothy Hutton, y unos principiantes Sean Penn y Tom Cruise se verán envueltos en un drama donde el honor militar brillará sobre la soez mediocridad del mercado.

Sinopsis: Bunker Hill es una academia militar para jóvenes cadetes donde les inculcan nociones tales como honor y lealtad para que sus estudiantes vivan completamente ajenos al mundo real. Sin embargo, el mundo real se presentará en sus vidas en forma de depredadora especulación inmobiliaria: la junta directiva de chupatintas ha decidido vender Bunker Hill para su explotación urbanística.

Los jóvenes cadetes, que viven en las nubes, deciden que los que mandan son ellos, así que, fuertemente armados, se atrincheran en la academia y exigen una reunión con la directiva para llegar a una solución que guste a todos. Si en vez de nortemericanos fueran cadetes mallorquines, nunca se hubiera llegado a dudar de quien manda, y la película hubiera sido un cortomentraje simplón. ¡Pero son americanos, pardiez!.

Timothy Hutton, un líder nato.

Enseguida toda la policía del condado y la Guardia Nacional rodeará la escuela. Se masca la tragedia.

Niños contra hombres,la inocencia contra la corrupción: una lucha desigual.

Hay momentos realmente subversivos sólo imaginables en la libertad de los años 80. George C. Scott suelta un par de perlas:

"Al líder militar se le suele describir como ligeramente loco. O completamente loco. Porque es de locos agarrarse al honor en un mundo en que el honor es despreciado."

"He llevado uniforme toda mi vida. Conozco a hombres más jóvenes que yo que cogen su pensión y se ponen ridículas camisetas de manga corta y un cocodrilo en el pecho y pasan el resto de sus días dando golpes a una bolita blanca con un palo de hierro. ¡Dios mio, sólo pensarlo me dan ganas de vomitar!."

¡Maldita sea, y a mí también.!