Basta ya de violines, por favor.
Nanni Moretti no es muy buen actor, no nos engañemos, pero hace unas películas deliciosas. La más conocida es Caro Diario, con el inolvidable paseo en vespa por Roma. Sencillez exquisita.
En La habitación del hijo Moretti consigue emocionarnos a base de guión y sin necesidad de los pegajosos violines de que tanto abusan en el cine norteamericano. Basta ya de tanto violín dramático, por favor. Y basta ya de tanta música sin venir a cuento para luego vender discos. Y ya que estamos, basta ya de tanta explosión y persecución y currense unos guiones más inteligentes, que la idiotez cabalga señores, y ya no hay quien aguante más de una sesión de cine semanal.

Escena final, único momento con música de fondo. Y sin violines, gracias a Dios.

heliopolis dijo
Emotiva y desgarradora. Genial.
30 Octubre 2005 | 06:34 PM