Decía Kundera que la idea del eterno retorno es misteriosa y que con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos. ¿Tiene importancia, se preguntaba Kundera, la guerra entre dos Estadoa africanos del siglo XIV, que no cambió en nada la faz de la tierra, pero en la que murieron cruelmente trescientos mil negros?

La tiene, contesta el propio Kundera, si tal guerra se repitiera una y otra vez por los siglos de los siglos, porque se convierte en un bloque que sobresale y perdura, y su estupidez será irreparable.

La estupidez cruel del mosquito tigre adquiriria tintes desesperantes en el caso de que sus ataques quedasen impresos en el nuestro disco de vinilo personal del eterno retorno. Aquel atardecer echado a perder encerrados en casa a salvo del mosquito tigre, se echará a perder infinitas veces a través de los eones.

Y aquella desesperante jornada de playa, a la que nunca más volvimos, y que nos costó cuarenta picotazos y tres dias de sufrimientos desgarradores, aquella infame jornada no tendrá fin.

Tal es el castigo que el mosquito tigre puede inflingirnos.

El ayuntamiento de San Cugat ha hecho oidos sordos a nuestra demanda de información. Sin embargo Ibur nos confirma la presencia del mosquito tigre no sólo en San Cugat, sino también en Cerdanyola y Rubí, que ya han caido bajo el manto negro del depredador. ¡Gracias por la información y por la valentia Ibur.!

Dicho mosquito, que responde al nombre científico de Aedes albopictus, puede transmitir enfermedades como el Dengue, la Encefalitis y la Fiebre Amarilla. Sin embargo, no hay que entrar en pánico, pues para ello debe adquirir primero el virus picando a una persona enferma, cosa no tan fácil en Europa, de momento.